“Costa Dorada” es la marca turística con la que se conoce al litoral tarraconense desde principios de los años sesenta del pasado siglo cuando la Corporación Municipal de Tarragona estaba presidida por el alcalde Rafael Sanromá Anguiano, en los inicios de la recuperación del turismo local. El recordado regidor Pere Jornet Gran, acreditado hostelero tarraconense propuso encontrar un nombre como marca turística para divulgar nuestro bello y plácido litoral, como lo había para el litoral de Girona con el nombre de “Costa Brava” o para el de Málaga, como “Costa del Sol”. A los ediles les pareció interesante la idea y decidieron abrir propuestas públicas para elegir la mejor denominación.
El propio regidor y hotelero cuyos establecimientos que dirigía eran concurridos por turistas ingleses especialmente, propuso el nombre de “Costa Fina”, cuyo significado es similar en español y en inglés, puesto que la palabra fine es sinónimo de bello, fino, delicado, puro, bueno…
La Junta del Sindicato de Iniciativas y Turismo de Tarragona propuso el nombre de “Costa Dorada” recordando el dorado de las piedras de la muralla romana y el dorado de la fina arena de las playas del litoral tarraconense. Después de largas consideraciones se aceptó este nombre.
En el año 1964 se publicó el libro bilingüe (español-inglés) Tarragona, editado por esta centenaria entidad tarraconense, en el que entre otros anuncios se promocionaba la urbanización Pinosmar, en Cabo Salou. En el anuncio del antiguo Hostal de los Reyes Católicos, en Roda de Bará, se indicaba: “…en Playas de Bará, Costa Dorada-Tarragona”. Así también aparece en otros anuncios como el de “Cala-Viña Apartamentos, de Cabo Salou Costa Dorada-Tarragona” y en el de “Urbanización Valparaiso en la Costa Dorada de Cunit-Tarragona”.
El territorio de la antigua capital de la Hispania Citerior Tarraco que Pomponio Mela le otorgó el título de Colonia Urbs Triumphalis en el año 2000 de nuestra época fue proclamada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Sus numerosos e importantes edificios, monumentos y vestigios arqueológicos se encuentran en la ciudad de Tarragona y también en sus alrededores como, el acueducto romano; el mausoleo romano de Centcelles, en Constantí, el monumento funerario de los Escipiones; la cantera romana de El Medol; las villas de Els Munts, en Altafulla; y el honorífico Arco de Berà, en la antigua Vía Augusta.
No se comprende como algunos pretenden ocultar el nombre de Tarragona, su demarcación provincial vigente y capital tan conocida por su antiquísima historia, monumentos y belleza de su litoral. Nuestras autoridades municipales, organizaciones socio-económicas, medios de comunicación social deberían cuidar que junto a la marca turística “Costa Dorada” apareciera el de la demarcación provincial de Tarragona unido al de aquella.
El nombre de Tarragona, es el de la ciudad y de la capital provincial y no cabe duda que de esta forma se identifica mejor la marca turística “costa Dorada” y también la de todos los pueblos de la provincia. Además de orientar mejor geográficamente a los turistas y viajeros.
Ernest Vallhonrat i Llurba - 10/06/2010 - 17:34h